En una entrevista con un programa de televisión, el atleta de eSports recordó el momento en el que compitió contra Colapinto y logró superarlo. “En un mano a mano, me preguntan aquí, entre vos y Colapinto, ¿quién gana?”, le repitió la cronista tras una consulta de un conductor. “Yo ya le gané”, respondió Coleff, sorprendiendo a todos los presentes.
“Se organizó un evento con 9Z y Globant en aquel entonces, cuando Franco estaba en Fórmula 2. Realizamos una preclasificación abierta. Los mejores de esa preclasificación compitieron en una serie de carreras y los finalistas se enfrentaron a Colapinto. El ganador se llevó un premio especial. Yo clasifiqué tercero, Colapinto fue décimo. Así que, tanto yo como varios más, le ganamos. Aunque, a decir verdad, la carrera se alargó y se me cortó internet, pero en pista iba adelante”, compartió entre risas.
Coleff hizo historia al convertirse en uno de los primeros medallistas de esports para la delegación argentina. Finalizó con 12 puntos, detrás del chileno Ángel Inostroza, quien sumó 15, y adelante del colombiano Omar Escorcia, que alcanzó los 10. La competencia tuvo lugar el 15 de septiembre en la L2 Arena de Rosario, utilizando Assetto Corsa GT como título de simulación automovilística.
Al ser consultado sobre si admira al número 43 de la Fórmula 1, expresó: “Yo lo banco. Practico el mismo deporte, es complicado admirar a otro deportista de tu disciplina. Sobre todo porque ya tuve la experiencia de correr contra él. Aún así, no me puedo subir a un auto de Fórmula 1 y hacer lo que él hace. Me parece un genio, pero es más fácil admirar a personas de otros deportes”.
La carrera de Bruno en el simracing comenzó a los 15 años. En esa etapa, comentó a su madre su deseo de competir en automovilismo, pero la falta de recursos económicos dificultó su entrada en el automovilismo tradicional.
El trayecto de Coleff ilustra un camino frecuente dentro del automovilismo virtual, donde el acceso a ligas digitales permite competir sin los altos costos que implican las categorías de karting o monoplazas. Esta decisión le abrió las puertas a un ámbito internacional representando a Argentina.
En los Juegos Suramericanos, Coleff formó parte de los tres representantes argentinos que lograron subirse al podio en las disciplinas de esports. La delegación también se destacó con una medalla de oro de Daniela Arias en EA Sports FC 26 femenino y una de bronce de Lautaro Zuviría en la rama masculina.
Después de la carrera, el deportista valoró el resultado, aunque admitió que su objetivo era alcanzar el oro. “Quería que fuera la de oro, pero enfrenté a un rival durísimo. Di lo mejor que tenía”, afirmó.
Este logro fue significativo, ya que perteneció a la primera edición en la que se entregaron medallas oficiales en los Juegos Suramericanos para los deportes electrónicos. Coleff compitió junto a Paola Chiaraviglio, quien finalizó en el sexto lugar en su categoría.
Además de competir, Coleff también ejerce como profesor en una licenciatura de esports, ofrece sesiones de coaching y brinda clases particulares a nuevos interesados en la actividad. Comenzó a generar ingresos desde su trabajo relacionado con el automovilismo virtual.
Para el corredor, la preparación no se limita únicamente al tiempo que pasa en el simulador. Señaló que el descanso, la alimentación y el entrenamiento físico son factores que inciden en su rendimiento, aunque la exigencia principal radica en la precisión, la concentración y la capacidad de mantener el ritmo durante la competencia.
Su medalla de plata en Rosario se suma al primer medallero oficial de los deportes electrónicos en los Juegos Suramericanos, que incluyó también títulos como EA Sports FC 26, Assetto Corsa GT y Valorant.









