El episodio se desarrolló en Quilmes Oeste y fue la tercera ocasión en la que intentaban entrar a su casa esa madrugada. Ríos era padre de tres hijos y abuelo de cinco nietos. En los últimos años, había enfrentado diversos problemas de salud, incluidos un infarto, antecedentes de taquicardia, arritmia e hipertensión. Recientemente, sufrió una caída que resultó en una fractura de cadera, lo que lo llevó a estar hospitalizado.
Su hija, Gabriela, confirmó su deceso mediante una emotiva publicación en redes sociales: “El mejor papá que la vida nos pudo dar. Que el universo nos siga encontrando en estas y tantas almas. Gracias pa”, escribió junto a una imagen de su padre.
Ríos nació el 12 de enero de 1950 en Gilbert, Entre Ríos, y pasó su infancia y adolescencia en Concepción del Uruguay. A los 20 años, se trasladó al sur del conurbano bonaerense, donde formó su familia y residió por varias décadas.
Estuvo casado con María Cristina Nievas, una enfermera proveniente de Salta, quien falleció en 2013 a causa de un cáncer de hígado. A lo largo de sus últimos años, Ríos vivió en Quilmes Oeste, en la zona de Ayolas al 2700, y contaba con asistencia de una cuidadora.
El conocido incidente ocurrió en la madrugada del 17 de julio de 2020, cuando cinco delincuentes entraron en su casa, estando ya en un tercer intento de robo en esa misma noche. Según narró Ríos en una entrevista tras el hecho, los asaltantes lo golpearon y le exigieron dinero. En medio del forcejeo, logró tomar una pistola calibre 9 milímetros y disparó contra uno de los atacantes.
El individuo herido, Franco “Piolo” Moreyra, de 26 años, falleció tras recibir dos disparos. El resto de los asaltantes huyó del lugar, siendo posteriormente detenidos cuatro sospechosos. Ríos fue acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y cumplió prisión domiciliaria. En aquella conversación, relató cómo este suceso transformó drásticamente su vida: “Me cagaron la vida, perdí todo, mis amistades, mi barrio y mi casa”.
Tres años después, en junio de 2023, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Quilmes resolvió su situación, considerando que había actuado en legítima defensa.









