Los bancos podrán destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a este tipo de préstamos. Además, el Banco Central estableció requisitos de capital más elevados para estas operaciones y determinó que las entidades deberán evaluar la capacidad de repago de los deudores frente a distintos escenarios de variación del tipo de cambio.
El requisito mínimo de capital para estas financiaciones será equivalente al 125% del que corresponde a otros préstamos de características similares. Para los límites de exposición crediticia, estas operaciones computarán por 1,25 veces la exposición que tendrían bajo el tratamiento habitual.
El objetivo de la medida es ampliar la disponibilidad de crédito, especialmente para sectores como la construcción y la industria automotriz. Desde el Gobierno también señalaron que la iniciativa busca canalizar hacia el sistema financiero una mayor cantidad de dólares que actualmente se encuentran fuera de los bancos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el crecimiento que tuvo el crédito en moneda extranjera, que pasó de US$3.700 millones a US$24.700 millones, mientras que los depósitos en dólares alcanzaron niveles récord.
La normativa mantiene además la obligación de que los bancos liquiden estos préstamos a través del Mercado Libre de Cambios (MLC), mecanismo que podría generar una fuente adicional de oferta de divisas.
La nueva regulación alcanza a los créditos respaldados por depósitos bancarios y no modifica las disposiciones vigentes para las financiaciones en dólares otorgadas mediante el mercado de capitales.









