La decisión se produjo en un contexto de caída del consumo, aumento de los costos y mayor competencia de productos importados, factores que vienen afectando a la industria textil.
Durante una reunión con el personal, uno de los socios de la compañía comunicó el cierre de las plantas y cuestionó el impacto de las decisiones económicas sobre la actividad industrial. En ese marco, pidió a los trabajadores que tengan en cuenta la situación al momento de votar.
La empresa había iniciado sus actividades en 2006 y contaba con establecimientos en Las Flores, General Pacheco y Malvinas Argentinas, además de una planta en el parque industrial El Pantanillo, en Catamarca.
La planta de General Pacheco estaba destinada al corte de telas y los estampados. Luego, los materiales eran trasladados a Las Flores para la confección y posteriormente regresaban a Pacheco para el proceso de empaque.
Con las últimas desvinculaciones, las plantas de Las Flores y General Pacheco quedaron operativas solo parcialmente. Los trabajadores, por su parte, manifestaron preocupación por la pérdida de sus puestos y por la situación vinculada con el pago de las indemnizaciones.
Una de las empleadas despedidas señaló que el deterioro de la actividad podía observarse desde hacía tiempo, aunque sostuvo que los trabajadores no esperaban que la reducción de personal se produjera con tanta rapidez.
El cierre de las dos plantas se suma así a las dificultades que atraviesa el sector textil, marcado por una menor demanda y el impacto de los costos sobre la producción local.









