La administración del expresidente Donald Trump anunció la presentación de acciones legales este lunes con el objetivo de revocar la ciudadanía estadounidense de inmigrantes naturalizados involucrados en fraudes durante sus trámites migratorios. A través de un comunicado, el Departamento de Justicia dio a conocer que ha iniciado demandas en varios tribunales federales contra 17 ciudadanos naturalizados acusados de “delitos graves”, tales como abuso sexual a menores, fraude bancario y narcotráfico. El fiscal general interino, Todd Blanche, comentó: “Cuando los extranjeros con antecedentes penales se aprovechan del proceso de naturalización infringiendo la ley, hay consecuencias”. Entre los ciudadanos enfrentando estas acciones se encuentran naturalizados de países como Cuba, Haití, Colombia, México, India, Somalia, Filipinas y Jamaica. El secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Markwayne Mullin, indicó que la administración está dispuesta a utilizar “todas las vías legales” para proceder con la expulsión de estos individuos. “La ciudadanía estadounidense es un privilegio y debe ganarse de manera honesta. Si llegas aquí, infracciones nuestras leyes y mientes en tus trámites migratorios, pierdes ese privilegio”, manifestó Mullin en la red social X, al compartir la información sobre las demandas, que fue anticipada por una cadena televisiva. Además, el secretario hizo hincapié en que su Departamento no se quedará “de brazos cruzados mientras los estadounidenses son perjudicados por criminales” que, según afirmó, “han explotado la generosidad de EE.UU. y se han aprovechado de su sistema migratorio”. Si estas acciones legales tienen éxito, los implicados volverán a su estatus migratorio previo y perderán todos los derechos vinculados a la ciudadanía estadounidense, incluida la protección contra la deportación. Esta medida se enmarca dentro de un endurecimiento de las políticas migratorias promovido por la administración Trump desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025.









