El Presupuesto es la herramienta que establece las asignaciones de recursos que pueden ejecutar los distintos ministerios y organismos públicos. El Congreso aprobó en enero el correspondiente a 2026, después de un período de tres años en el que el país funcionó sin una ley de Presupuesto aprobada.
La elaboración del proyecto para 2027 también estará atravesada por el escenario electoral. La distribución de partidas, especialmente las destinadas a obras públicas en las provincias, puede convertirse en un elemento relevante en las negociaciones con los gobernadores y en la búsqueda de respaldo legislativo para la aprobación de la iniciativa.
Las diferencias entre las previsiones oficiales y la evolución de la economía ya son visibles en varias de las principales variables utilizadas para elaborar el Presupuesto 2026. La ley había proyectado una inflación anual del 10,1%, pero el aumento de precios acumulado llegó al 12,3% hasta abril y alcanzó el 19,3% en julio. Las proyecciones de mercado ubican ahora la inflación acumulada para diciembre cerca del 30%.
También se modificaron las perspectivas sobre el crecimiento económico. El Presupuesto 2026 había estimado una expansión del 5% del Producto Bruto Interno (PBI). En enero, el Fondo Monetario Internacional había proyectado un crecimiento del 4%, mientras que las estimaciones recopiladas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado ubicaban el promedio en 3,2%.
Las previsiones actuales son todavía más moderadas y apuntan a un crecimiento cercano al 2% durante 2026. Los escenarios más optimistas calculan una expansión del 2,5%, aproximadamente la mitad de la meta establecida originalmente en el Presupuesto.
El tipo de cambio también presenta una diferencia respecto de la proyección oficial. La ley contempló un dólar de $1.423 para diciembre, mientras que la cotización oficial ya se encuentra en $1.535 según el Banco Nación, lo que deja esa previsión por debajo del valor actual y dificulta su cumplimiento hacia el cierre del año.
Estas diferencias tienen impacto sobre el conjunto de las cuentas presupuestarias, ya que las estimaciones de ingresos y gastos se construyen a partir de los supuestos macroeconómicos. Cuando las variables se desvían de manera significativa de las previsiones iniciales, también queda bajo revisión la consistencia de las restantes proyecciones incluidas en el Presupuesto.
Sin embargo, algunas variables evolucionaron en línea con las metas planteadas. El resultado fiscal primario se ubica en el 1,5% y el superávit financiero alcanza el 0,2%.
Las exportaciones también muestran un desempeño superior al previsto. Frente a una meta de crecimiento del 10,6%, las ventas externas acumularon un incremento del 22,9% durante los primeros siete meses del año.
Para 2026 se estima que las exportaciones totales llegarán a unos US$110.000 millones, por encima de los US$87.111 millones registrados durante 2025.
El nuevo proyecto de Presupuesto deberá incorporar este escenario y actualizar las principales variables económicas sobre las que se definirán las proyecciones de ingresos, gastos y resultado fiscal para 2027.









