Su compañero de streaming, Jonathan Di Primio, relató que Castro experimentó un intenso dolor en el pecho y se descompensó alrededor de la medianoche.
Castro forjó una de las trayectorias más destacadas del boxeo argentino, acumulando un registro de 144 peleas, con 130 triunfos —de los cuales 90 fueron por nocaut—, 11 derrotas y tres empates. Nació el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, y alcanzó el pináculo de su carrera el 12 de agosto de 1994 al conquistar el título mundial vacante de la categoría mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) ante Reggie Johnson en Buenos Aires.
Su afirmación en el ámbito internacional se consolidó el 10 de diciembre de 1994 en Monterrey, México, cuando defendió su título ante el estadounidense John David Jackson. El combate fue complicado para el argentino, quien sufrió un castigo constante que le provocó inflamaciones en ambos ojos y lo dejó cerca de la derrota. Sin embargo, en el noveno asalto, lanzó un potente golpe izquierdo que derribó a su rival. Tras dos caídas más de Jackson, la pelea concluyó por nocaut.
El boxeador mismo denominó aquel golpe decisivo como “La mano de Dios”, en referencia a la famosa jugada de Diego Maradona en la Copa del Mundo de Fútbol de 1986. La revista estadounidense Ring Magazine reconoció ese enfrentamiento como la Pelea del Año y el noveno asalto como el Asalto del Año.
Comenzó su carrera en el boxeo durante su adolescencia en su provincia natal, tras participar en peleas callejeras. Su apodo “Roña” surgió por su estilo combativo. Después de un accidente en bicicleta que amenazó su futuro, debutó profesionalmente el 14 de febrero de 1987, ganando por nocaut al chileno Patricio Caracci. Mantuvo una racha invicta en sus primeros 37 combates.
En diciembre de 1989, Castro encabezó la velada que marcó la reapertura del estadio Luna Park al boxeo tras dos años de inactividad, derrotando a Miguel Arroyo. Eso le permitió realizar sus primeras presentaciones internacionales en Estados Unidos y Europa. En 1991, enfrentó al campeón superwelter Terry Norris, y al año siguiente se midió con Roy Jones Jr. en Pensilvania, convirtiéndose en el primer boxeador que obligó a Jones a ir a las tarjetas de los jueces.
Después de retener su título mediano de la AMB ante Alex Ramos y vencer en una revancha a Reggie Johnson, Castro perdió el campeonato el 19 de diciembre de 1995 en Tokio ante el japonés Shinji Takehara por decisión unánime. Luego, se aventuró en la división supermediano, donde en 1997 sostuvo dos combates de 10 asaltos contra el cuádruple campeón mundial panameño Roberto Durán, logrando una victoria en Mar del Plata y perdiendo en Panamá. En 1998, nuevamente derrotó a John David Jackson por puntos y se llevó el cinturón Fedelatin de la AMB.
A principios del siglo XXI, intentó sin éxito coronarse en la categoría crucero, cayendo ante el cubano Juan Carlos Gómez en 2000 y el kazajo Vassiliy Jirov en 2002. En junio de 2005, Castro sobrevivió a un grave accidente automovilístico en Buenos Aires que le provocó colapso pulmonar y múltiples fracturas costales.
A pesar de un pronóstico médico adverso, regresó al ring en 2006. Después de un tropiezo inicial, se tomó revancha contra el paraguayo José Luis Herrera el 27 de enero de 2007, ganando por nocaut técnico en el segundo asalto. Esa pelea significó la culminación formal de su carrera. En el año 2000, la Fundación Konex le otorgó el Premio Konex – Diploma al Mérito, reconociéndolo como uno de los cinco mejores boxeadores de la década en Argentina.
En sus últimos años, “El Roña” se había establecido en Morón, trabajando en la creación de un centro comunitario. A raíz de la pandemia, mantenía comedores y merenderos en Lomas de Zamora, además de proveer mercadería a otros espacios barriales. “Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no les alcanza la plata”, comentó hace un año sobre la situación del país.
Reflexionando sobre su propia vida durante un cumpleaños, Castro compartió la motivación detrás de su labor comunitaria: “Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos”, expresó el ex boxeador, quien ahora ha sido recordado en la memoria colectiva.









