Según informaron las familias, al menos cuatro alumnos de tercer año habrían integrado un grupo donde se compartía este tipo de contenido, generado con tecnología de IA.
Las imágenes se habrían originado a partir de fotografías de alrededor de 40 alumnas de la institución y habrían sido divulgadas en diversas páginas y plataformas de contenido para adultos.
Ante este grave episodio, estudiantes y familiares se concentraron en las puertas del colegio, realizando una sentada para exigir respuestas y acciones concretas.
Uno de los principales reclamos de las familias se centra en la reacción inicial del colegio ante la situación. Según sostienen, la única medida adoptada contra los alumnos implicados consistió en enviar una nota en el cuaderno de comunicaciones.
La preocupación ha crecido entre las alumnas y sus familias, quienes piden una investigación sobre la obtención de las fotografías, los involucrados en la creación y difusión del material, y las medidas que se implementarán en la institución.
Micaela, madre de una de las alumnas afectadas, nos comentó que se enteraron del asunto a través de los propios estudiantes. “Nosotros nos enteramos por los chicos, pero supuestamente el colegio lo sabe desde hace un mes. En vez de llamarnos a los papás, decidió encubrirlos, ocultar esta información, que es gravísimo lo que pasó”, afirmó.
La madre también denunció que el material no se habría limitado a un grupo privado de alumnos. “Lo vendían, lo compartían con otros colegios de la zona, también lo subieron en páginas porno con nombre y apellido de las chicas, hacían catálogos”, señaló.
Además, Micaela detalló la herramienta que supuestamente utilizaron los responsables. “Lo hacían con una IA que no se usa normalmente, es una que se paga. Había una logística para realizar esto que es hasta perverso, con sus propias compañeras”, expresó.
Las familias buscan ahora esclarecer la magnitud de la difusión de las imágenes y quiénes tuvieron acceso al material. “No sabemos hasta dónde llegó, hoy hay tanta perversión en el mundo”, manifestó Micaela.
De acuerdo con su relato, la dirección del establecimiento les comunicó que se había enterado de lo sucedido el jueves. Sin embargo, las familias sostienen que la institución habría tenido conocimiento previo. “Pedimos una reunión y nos dijeron que no nos iban a atender porque no tenían tiempo. Pedimos que, por la gravedad de la situación, seamos atendidos ya”, relató.
La madre también criticó la manera en que, según su afirmación, se manejó la situación con las alumnas. “El colegio les decía que se callen mientras ellas lloraban por los recreos”, contó.
Y añadió: “Es un peligro. Un colegio no te está comunicando lo que está pasando, ¿cómo puedo así ayudar a mi hija? Si le pasaba algo en el medio, nunca íbamos a saber el por qué”.
La presión de los padres y estudiantes ha llevado a que el colegio tome nuevas medidas en las últimas horas. Según informaron las familias, este miércoles se llevará a cabo una reunión entre padres, autoridades del establecimiento y representantes del área de Educación.
Las familias exigen que se identifique a los responsables en la creación y difusión del contenido, cómo se obtuvieron las fotografías y hasta dónde llegaron las imágenes y videos generados con inteligencia artificial.









