Las posiciones expresadas recientemente por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, contrastaron con las declaraciones del Presidente. Mientras el referente de la Iglesia planteó la necesidad de superar la grieta y cuestionó la intolerancia y los discursos de odio, Milei volvió a utilizar expresiones despectivas contra distintas personas y sectores.
En las últimas horas, el mandatario publicó mensajes con fuertes cuestionamientos hacia periodistas y comunicadores. Entre otras expresiones, utilizó términos ofensivos para referirse a quienes habían cuestionado al candidato brasileño Flávio Bolsonaro y lanzó descalificaciones personales contra distintos periodistas.
Un día antes, durante la homilía de la misa celebrada en la basílica de Luján, García Cuerva había pedido a la Virgen que ayude a “curar los vínculos entre nosotros”. En su mensaje, sostuvo que “las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal ya supuran y parece que se está infectando el corazón del pueblo argentino”.
Las declaraciones del arzobispo generaron malestar en sectores del Gobierno. Dentro de la Casa Rosada, según la interpretación de funcionarios citada en el planteo, algunos consideran que la Iglesia está adoptando una posición política que podría favorecer al peronismo y debilitar al oficialismo. Las advertencias de García Cuerva sobre el estado de la grieta forman parte de ese debate, especialmente ante la próxima visita del Papa.
En ese contexto, también se registraron cuestionamientos desde sectores vinculados al Gobierno. Un asesor del Ministerio de Economía expresó públicamente su desacuerdo con las declaraciones del arzobispo y reclamó que la Iglesia se concentre en su tarea religiosa. El ministro de Economía, Luis Caputo, compartió posteriormente ese mensaje.
A las diferencias por el tono de los discursos se suman distintos reclamos de la Iglesia que todavía esperan respuestas del Poder Ejecutivo. Entre ellos se encuentra la discusión sobre la normativa contra la ludopatía, con especial atención a las apuestas online y sus mecanismos de funcionamiento.
La discapacidad es otro de los temas que forman parte de la agenda entre ambas partes. Este lunes se realizó una reunión en el Ministerio de Salud entre representantes de la Iglesia y funcionarios del Gobierno para analizar la situación del sector, en un encuentro que derivó en el compromiso de mantener un espacio de diálogo.
Desde la Iglesia señalaron que esa instancia deberá traducirse en medidas concretas. María Bayá Casal, coordinadora de la Mesa de Discapacidad de la Conferencia Episcopal Argentina, confirmó que habrá una nueva reunión y planteó la necesidad de incorporar a más representantes al espacio de diálogo.
El vínculo entre el Gobierno y la Iglesia llega así a las semanas previas a la visita de León XIV, en un escenario atravesado por diferencias públicas sobre el clima político, los discursos de confrontación y distintas demandas sociales que la Iglesia busca incorporar a la agenda del Ejecutivo.









