La actividad sindical comenzó a caldearse con la movilización de la CGT ante el Congreso para respaldar a los jubilados, que tuvo lugar el miércoles pasado. No obstante, la participación cegetista fue más simbólica que significativa y sus líderes han indicado que concentrarán sus esfuerzos en las próximas iniciativas contempladas en un nuevo plan de lucha.
La primera medida de fuerza programada para agosto será la anunciada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para el lunes venidero, que consistirá en un paro nacional con movilización al Ministerio de Economía. Este reclamo busca exigir un aumento salarial de emergencia, así como protestar contra el vaciamiento de organismos públicos y los despidos en el sector estatal.
La protesta fue definida en una reunión llevada a cabo este lunes por la conducción nacional de ATE, liderada por Rodolfo Aguiar, en el Hotel Quagliaro del sindicato. En este encuentro, se relacionaron las medidas de acción con un contexto de deterioro social que, según afirmaron, incluye el cierre de más de 28 mil empresas, la pérdida de más de 341 mil empleos en los últimos dos años y medio, y una desaprobación del Gobierno que supera el 58,2%.
Además, en agosto se anticipan manifestaciones de los sindicatos educativos alineados con la CGT y otras organizaciones gremiales del sector, exigiendo un aumento salarial para los docentes. Actualmente, el salario mínimo para este grupo permanece estancado en $500 mil desde hace un año.
La modalidad de las medidas a llevar a cabo en agosto aún no ha sido concretada; estas son coordinadas por la Secretaría de Políticas Educativas de la CGT, dirigida por Sergio Romero, de la UDA. También se incluirán a la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y diversas agrupaciones de sindicatos universitarios.
Por su parte, este miércoles se llevará a cabo una reunión de la comisión organizadora del plan de lucha de la CGT, las dos CTA y movimientos sociales, con el objetivo de definir los pormenores de la marcha hacia San Cayetano, programada para el 7 de agosto, fecha en la que se conmemora al patrono del pan y del trabajo.
El dirigente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Alejandro Gramajo, compartió que, en principio, se planea realizar una multitudinaria peregrinación desde la Iglesia de San Cayetano en Liniers hasta la Plaza de Mayo, comenzando por la mañana con una bendición de herramientas en la intersección de las avenidas Rivadavia y Jujuy.
Gramajo también indicó que la siguiente acción conjunta será una movilización hacia el Ministerio de Economía, con una fecha tentativa para la semana del 20 de agosto, cuyo propósito es visibilizar la problemática que enfrentan las familias con deudas en el sistema financiero formal e informal.
La protesta se centrará en aproximadamente 7 millones de personas que perdieron su acceso al crédito debido a la imposibilidad de repagar préstamos, incluyendo a aquellos que se encuentran en situaciones de endeudamiento fuera del circuito bancario, particularmente en barrios populares.
Según él, en estos barrios, las formas de financiamiento informal a menudo están asociadas con el narcomenudeo, el tráfico de drogas y el crimen organizado.
El cronograma de la CGT, las CTA y los movimientos sociales proseguirá el 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de la Industria, con una marcha en un lugar aún por definir, cuyo objetivo es alertar sobre la disminución de la actividad productiva y el aumento del desempleo en el sector.
Posteriormente, las organizaciones convocantes participarán de la Semana Social organizada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social que se llevará a cabo en Córdoba entre el 4 y el 6 de septiembre, tras lo cual se evaluarán las futuras acciones a seguir.
De manera paralela, aún no hay decisiones sobre alguna medida sindical que acompañe la visita del Papa León XIV a Argentina. Gramajo mencionó que se espera la confirmación oficial sobre el viaje por parte del Vaticano y de la Conferencia Episcopal Argentina antes de tomar cualquier decisión, aunque admitió que hay conversaciones en curso sobre este tema con la Iglesia, y una delegación papal, que incluye al nuevo nuncio apostólico en Argentina, el arzobispo estadounidense Michael Wallace Banach, trabaja en recorrer distintos lugares del país.









