Integran esta delegación el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el juez federal Ariel Lijo; el doctor Juan Tomás Rodríguez Ponte, candidato a magistrado en Lomas de Zamora y responsable de las escuchas judiciales; y el juez federal Sebastián Casanello. Todos se alojan en un distinguido hotel de la avenue Marceau desde el 15 hasta el 19 de junio para participar del plenario del GAFI, un encuentro que revisará el cumplimiento de Argentina para su ingreso a la OCDE. La delegación argentina cuenta con un total de quince integrantes.
El GAFI, establecido por los países del G7 en 1989, se creó con el fin de coordinar esfuerzos contra el lavado de activos y, un año después, elaboró 40 recomendaciones que son consideradas la guía internacional más relevante para combatir delitos económicos y financieros.
Este grupo se enfoca en evaluar la situación de Argentina, que busca un lugar en la OCDE, pero previamente debe alinear su normativa en relación con el lavado de dinero, la salida de capitales de forma ilegal, servicios financieros no regulados y transacciones inmobiliarias, cuyos fondos finalizan en cuentas bancarias en el extranjero. Asimismo, el plenario examinará las situaciones de Turquía, Canadá, Venezuela e Irán, sin acceso a la prensa durante las deliberaciones.
Mahiques intenta capitalizar la percepción positiva del reciente acuerdo del Senado sobre 70 pliegos judiciales entregados por el Ejecutivo. Desde su entorno consideran que este momento podría ser oportuno para completar los miembros de la Corte Suprema. No obstante, la opinión pública demanda mayor transparencia en la selección de jueces para evitar nombramientos arbitrarios. Javier Milei ha manifestado sus dudas respecto a esta propuesta.
Desde la asunción presidencial, no se han ocupado cargos judiciales, lo que ha exacerbado la crisis por la gran cantidad de vacantes.
El Consejo de la Magistratura, encargado de confeccionar las ternas que se presentan al Poder Ejecutivo para cubrir puestos judiciales, en los últimos dos meses ha enviado 35 nuevas ternas que incluyen posiciones críticas en Comodoro Py, donde se investigan casos de corrupción, lavado de dinero y narcotráfico.
Entre los expedientes más relevantes se encuentran los de ANDIS, Libra, las acusaciones contra Manuel Adorni y los créditos hipotecarios del Banco Nación. El juez Ariel Lijo investiga a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito y posibles vínculos irregulares con proveedores del gobierno.
Sin embargo, Mahiques enfrenta otro desafío: gestionar el caso Adorni, el cual se encuentra bajo el juzgado de Lijo, junto a otros casos de corrupción, sin afectar al gobierno de Javier y Karina Milei.
Mahiques, quien proviene de un trasfondo familiar vinculado a la justicia, posee lazos con Lijo, quien no logró su nombramiento en la Corte Suprema, y ambos comparten la meta de convertirse en procuradores de la Nación, liderando a los fiscales.
En medio del caso Adorni, el gobierno podría nominar a dos nuevos ministros para la Corte Suprema y enviar más pliegos para cubrir vacantes judiciales, temas que seguramente se tratarán en París.
Con inconvenientes logísticos para manejar una delegación de quince personas, la embajada argentina solicitó un mayor presupuesto para el alquiler de vehículos, dado que dos autos estaban en mantenimiento.
Mahiques y su asesora, Sol Purita, llegaron al aeropuerto Charles de Gaulle el sábado cerca de las seis de la tarde. La visita a París no es nueva para ellos, ya que estuvieron allí hace dos semanas para una conferencia del G7 sobre finanzas.
El doctor Lijo viajó el mismo sábado junto a su amigo Tomás Rodríguez Ponte en un vuelo de Air France.
Las actividades del GAFI comenzaron el lunes a las 9. A las 11, Mahiques, Lijo, Rodríguez Ponte y Sol Purita se dirigieron al nuevo edificio del tribunal judicial de París para reunirse con Olivier Christen, procurador antiterrorista, y firmar un memorándum de entendimiento.
Ese mismo día se unió a la delegación el juez Sebastián Casanello, llegado desde Roma. El plenario del GAFI se llevó a cabo en la moderna sede de la OCDE, donde la presidenta saliente, Elisa de Anda Madrazo, los recibió para una reunión bilateral, seguido por Giles Thompson, el nuevo director.
Mientras se analizaba la situación de Turquía en el plenario, Lijo, Casanello, Rodríguez Ponte y Sol Purita asistieron a un encuentro con Elise Farge di María, directora del programa de Inteligencia Artificial del Ministerio de Justicia.
Al finalizar la jornada, toda la delegación asistió a un almuerzo en la residencia del embajador argentino, decorada con obras de artistas argentinos.
El plenario del GAFI concluirá el viernes con una reunión bilateral con Elzbieta Frankow, presidenta del grupo Egmont. Luego, Mahiques y los jueces federales visitarán Estación F y dialogarán sobre Inteligencia Artificial en procesos legales en el barrio XIII de París. En esa jornada, se realizará una conferencia de prensa para presentar las conclusiones del plenario. A excepción de Casanello, quien partirá antes, el resto de la delegación regresará a Buenos Aires el sábado al mediodía, tras un extenso vuelo de 13 horas.









