El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) ha señalado un incremento notable en las agresiones contra la prensa en 2025, con un total de 278 incidentes reportados, lo que representa un aumento del 55% en comparación con el año anterior. El presidente Javier Milei se identificó como el autor de la mayoría de estos ataques, contabilizando 119 contra periodistas, entidades de prensa y medios de comunicación. Su frase distintiva es “No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas (NOLSALP)”.
Este despliegue de violencia contra la prensa marca un récord preocupante en los últimos 18 años, desde que FOPEA comenzó su monitoreo. Anteriormente, el año con más ataques fue 2013, cuando bajo la presidencia de Cristina Kirchner se registraron 193 incidentes. En tercer lugar, se encuentra 2024, el primer año del mandato de Milei, que contabilizó 179 agresiones, un aumento del 53% respecto al año anterior.
Los 278 ataques documentados en 2025 afectaron a 374 víctimas, desglosadas en 209 hombres, 83 mujeres, 16 organizaciones, 10 medios de comunicación y 56 casos más generales contra la prensa. Más de la mitad de estos incidentes fueron clasificados como violencia estatal. El informe también detalla 78 agresiones perpetradas por actores paraestatales, como milicias digitales, y 40 incidentes de violencia no estatal. Además, se registraron 15 casos de agresiones de origen no identificado y un incidente vinculado a grupos fuera de la ley.
Estos hallazgos fueron parte del informe anual sobre Libertad de Expresión de FOPEA, titulado “El periodismo en riesgo”.
El informe destacó que el hostigamiento judicial fue la categoría que más se incrementó en 2025, con un asombroso 150% de aumento; los ataques a la integridad física y psíquica de los comunicadores también vieron un crecimiento significativo, representando más del 20% del total y, en su mayoría, atribuidos a fuerzas de seguridad estatales.
Un caso notable se produjo en marzo del año pasado cuando el fotoreportero Pablo Grillo sufrió una grave herida en la cabeza debido a un disparo de gas lacrimógeno por parte de un gendarme, mientras cubría una manifestación de jubilados frente al Congreso de la Nación.
Fernando Stanich, presidente de FOPEA, expresó que “el poder político y judicial ha decidido cerrar filas contra la fiscalización. El Estado utiliza su arquitectura para asfixiar: el hostigamiento judicial y la exclusión de la pauta oficial funcionan como un cepo silencioso, que busca la autocensura, antes que el debate”.
El “discurso estigmatizante” se posicionó como la forma más predominante de agresión a la prensa, con 139 incidentes reportados. Stanich añadió: “No es casual que el 85% de los casos de esta categoría haya sido ejecutado directamente por el Presidente. Resulta evidente que no se trata de un espasmo, sino de un sistema”.
Entre los periodistas afectados por los ataques de Milei, se encuentran figuras como Joaquín Morales Solá, Marcelo Bonelli, María O’Donnell, Ernesto Tenembaum, entre otros, como se detalla en el informe de FOPEA.









