Las consideraciones forman parte del informe *Perspectivas Económicas para las Américas*, presentado durante las reuniones anuales del organismo en Bangkok, Tailandia. El documento analiza el impacto del encarecimiento de la energía y las respuestas implementadas por los gobiernos de la región.
Según el FMI, mientras países como Brasil, Canadá y varias economías del Caribe adoptaron medidas para amortiguar el aumento de los costos energéticos, Argentina y Ecuador avanzaron en políticas destinadas a reforzar la sostenibilidad de la deuda, con el respaldo de recursos del organismo internacional.
El informe también destacó que Argentina, Bolivia y Ecuador implementaron medidas para reducir los subsidios y acercar los precios internos a los valores internacionales. Para el organismo, preservar estos avances resulta importante en un contexto de elevados precios de las materias primas y de presión sobre las cuentas públicas.
En ese escenario, el FMI prevé que el encarecimiento de las materias primas continúe impulsando la actividad económica regional, especialmente en los países exportadores de energía. Entre ellos mencionó a Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Canadá, Guyana, Trinidad y Tabago y Venezuela.
Al mismo tiempo, el organismo señaló que numerosos gobiernos adoptaron durante 2026 medidas para amortiguar el impacto del aumento de los precios energéticos sobre los hogares y las empresas. Estas respuestas incluyeron subsidios a los combustibles, reducciones impositivas, garantías crediticias y otras intervenciones estatales.
Aunque reconoció que estas medidas brindaron alivio temporal, el FMI advirtió que las ayudas no focalizadas pueden generar distorsiones en los mercados y reducir las señales de precios que contribuyen a moderar la demanda de energía. Por eso, recomendó rediseñar las intervenciones para que sean más eficaces y estén dirigidas a quienes más las necesitan, sin revertir los avances en la reducción de los subsidios energéticos.
En cuanto a las perspectivas para Argentina, el organismo anticipó que la actividad económica podría consolidarse en 2027. Según el informe, la inversión y el consumo recibirían impulso de una inflación en descenso y de las reformas actualmente en marcha.









