La presentación fue realizada ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 17, Secretaría N° 34, de la Ciudad de Buenos Aires. La empresa, administrada por la familia Espiñeira, informó una deuda bancaria de $4.745 millones y cheques rechazados por un monto de $11.200 millones.
Durante el año anterior, la compañía había intentado avanzar con un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), que contemplaba una reducción de aproximadamente 200 puestos de trabajo. Sin embargo, las dificultades financieras continuaron y finalmente derivaron en la presentación judicial.
Los registros del sistema bancario también reflejan la situación de la empresa. De acuerdo con información del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Verónica mantiene compromisos con distintas entidades financieras por un monto superior a los $4.700 millones. Entre los acreedores figuran bancos y compañías del sistema crediticio. Además, la Central de Deudores registra créditos de la empresa clasificados en categorías de alto riesgo.
A estos compromisos se suman más de 2.900 cheques rechazados por un monto superior a los $11.200 millones. La situación impactó sobre proveedores y otros acreedores vinculados con la compañía. Alrededor de 150 productores reclamaron pagos pendientes, con estimaciones que ubican la deuda con este sector en aproximadamente US$60 millones.
En paralelo, surgió una alternativa para mantener parcialmente activa una de las plantas. Una empresa láctea radicada en Morteros, en el noreste de Córdoba, alcanzó un acuerdo con Verónica para operar a fasón la planta ubicada en Suardi, en el departamento San Cristóbal.
El convenio contempla que la planta comience a recibir leche cruda entre este viernes y el próximo lunes para procesarla y producir leche en polvo. La operación permitiría incorporar a unos 30 trabajadores y, de acuerdo con lo informado por el gremio, tendrá carácter temporal y parcial.
El sindicato que representa a los trabajadores del sector señaló que la empresa que tomará a su cargo la operación asumirá responsabilidad solidaria por las obligaciones laborales y de seguridad social correspondientes a los empleados que se incorporen a partir del acuerdo.
Históricamente, Lácteos Verónica se dedicó a la elaboración de quesos, manteca y leche en polvo. Entre enero de 2020 y abril de 2025, sus exportaciones superaron los US$102 millones, con operaciones destinadas a mercados de Argelia, otros países de África y Medio Oriente.
La crisis financiera interrumpió esa actividad y derivó en dificultades para el pago de salarios, además de reclamos y protestas en las localidades donde la empresa desarrolla sus operaciones.









