De acuerdo a lo que señala González, uno de los problemas más significativos en este sector es la escasez de trabajadores locales capacitados para cubrir los puestos vacantes. “Hay dinero, pero no hay mano de obra cualificada de nacionalidad noruega”, indica. Esta realidad, según su experiencia, lleva a muchas empresas a buscar personal extranjero para completar sus equipos de trabajo.
Los ingresos en este país dependen en gran medida de la experiencia, la especialización y, sobre todo, el nivel de responsabilidad. González explica que Noruega no cuenta con un salario mínimo general aplicable a todas las profesiones, sino que establece mínimos apropiados para sectores específicos, entre ellos la construcción.
Su relato incluye cifras que rondan los 20 euros por hora para ciertos trabajadores cualificados, mientras que los salarios son más bajos para aquellos sin especialización o experiencia. Las tablas salariales oficiales en Noruega se actualizan de forma regular, por lo que es importante informarse antes de aceptar cualquier oferta laboral.
Los sueldos se incrementan notablemente a medida que se asciende en la jerarquía de una obra. Según González, un directivo puede alcanzar aproximadamente las 62.000 coronas noruegas brutas mensuales, lo que equivale a cerca de 6.200 euros. Además, menciona que ciertos puestos intermedios y técnicos, como los de jefes de obra, ingenieros, arquitectos o geólogos, pueden recibir entre 6.000 y 6.400 euros brutos al mes.
Es importante aclarar que los 6.200 euros no constituyen el salario estándar para todos los albañiles en Noruega, sino que representan una referencia para ciertos roles con mayor nivel de responsabilidad. En otros oficios, González menciona que los pintores pueden llegar a ganar unos 3.600 euros brutos, los carpinteros entre 3.600 y 4.600 euros, y alrededor de 4.100 euros los plomeros y operadores de maquinaria.
También enfatiza que de esos ingresos brutos es necesario descontar los impuestos. Utiliza un porcentaje del 30% como referencia para ilustrar cuánto recibe finalmente el trabajador, aunque el porcentaje exacto puede variar según la situación fiscal de cada individuo.
Además del atractivo salarial, la organización del tiempo es otro aspecto que González resalta de su experiencia laboral en Noruega. La duración de la jornada puede variar según se trate de construcción civil, edificación o proyectos con necesidades específicas, pero señala que un horario común de lunes a viernes va de 8 a 16 horas.
En muchos empleos, la carga horaria semanal se sitúa en aproximadamente 37.5 horas, lo que constituye la duración habitual en el mercado laboral noruego. Las regulaciones establecen límites a las jornadas laborales y exigen un pago adicional por horas extraordinarias.
La flexibilidad también se presenta como una diferencia notable. Algunos trabajadores optan por concentrar más horas de trabajo entre lunes y jueves para poder tener el viernes libre. Esta opción puede resultar especialmente ventajosa para aquellos que laboran lejos de su hogar y requieren desplazarse durante el fin de semana.
Un aspecto aún más interesante es el sistema denominado 12-9, que se emplea en ciertos proyectos. Este consiste en trabajar durante 12 días consecutivos, seguido de nueve días de descanso. Según González, para los empleados extranjeros, esto representa una ventaja considerable, ya que permite acumular varios días libres y regresar a su país de origen en períodos regulares.
Otro atractivo se presenta en relación con las horas extra. En el ámbito de la construcción, la normativa noruega establece que la remuneración por horas extraordinarias debe ser, al menos, un 40% mayor que la tarifa horaria normal, salvo que se haya acordado un trato más favorable para el trabajador.
La experiencia de González, por lo tanto, proporciona una perspectiva del mercado laboral noruego que resulta especialmente atractiva para los trabajadores cualificados: salarios competitivos en comparación con otros países, una necesidad de personal y modelos de jornada que intentan equilibrar la productividad con amplios períodos de descanso.









