Los metrodelegados informaron que la interrupción del servicio se debe al incumplimiento de un acuerdo firmado el 31 de mayo de 2024, en el que se estipulaba que los vagones Nagoya 5000 con asbesto ya no deberían estar en circulación. Esta situación fue confirmada por los representantes gremiales.
Ante la paralización, la empresa Emova emitió un comunicado donde expresa su preocupación por estas acciones laborales que afectan a los usuarios. En dicho comunicado, se afirma: “Ante el anuncio de una medida de fuerza por parte de un grupo de delegados para este lunes 1 de junio en la Línea C, Emova manifiesta su preocupación por este tipo de acciones sindicales que perjudican directamente a los usuarios”.
La compañía también reafirmó su compromiso, indicando que desde 2018 lleva a cabo un plan integral de desasbestizado en todas las instalaciones de la Red, incluyendo la flota Nagoya. La empresa señala que se han implementado trabajos de oclusión conforme a las normativas vigentes y con la aprobación de los sindicatos, así como de las autoridades laborales y la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Esta información se encuentra reflejada en el convenio renovado hasta el 31 de julio presentado ante la Secretaría de Trabajo de la Ciudad.
Además, el comunicado destaca: “Asimismo, se continúa monitoreando que el ámbito del Subte cumple con las condiciones exigidas por las normas que regulan la seguridad en el trabajo en base a estándares científicos y técnicos”.
Finalmente, la empresa informa: “Prueba de ello son las más de 5.000 mediciones realizadas sobre la calidad del aire en todas las áreas de trabajo del Subte que arrojan resultados muy por debajo de los considerados adecuados para la salud en su totalidad. Las mediciones se realizan constantemente y están a cargo de instituciones y laboratorios validados”.









